Volviste como en aquellos días pero diferente,
ya no hay fuego no hay cenizas entre nosotros;
solo existen cosas que ya no existen,
los que fuimos antes, ahora somos otros;
¿Dónde se fue todo? ¿Dónde se fue?
El tiempo que por instantes estuvo en mi contra me da la respuesta:
“Pasó lo que tuvo que pasar, las decisiones se tomaron;
no vale de nada recordar, los dos su puerta cruzaron.
Lo que es el Destino, incierto y extraño;
que como jugador mueve las piezas de la vida cual ajedrez,
matando sueños, cambiando historias, siendo a veces malvado;
dando lecciones convertidas en experiencias que empiezan con la primera vez.
Lagrimas que el frio del adiós congeló, empiezan a derretirse
y corren hacia el mar de los recuerdos, del olvido;
aunque los sentimientos se encontraron, hoy volvieron a despedirse;
cada uno debe seguir su vida, tú con tu camino y yo con el mío.
