Tengo un corazón
que no quiso sufrir, nunca estuvo en él, llorar,
pretendió entregarse
por completo a una persona que pensó merecerlo,
sin pensarlo dos
veces con los ojos cerrados se propuso amar,
al creer en la
sinceridad de las palabras y en las muestras de afecto.
Nunca pudo darse
cuenta de lo que realmente estaba pasando,
el solo siguió
amando y amando a desmedida, día y noche, noche y día;
nunca descubrió
que solo era parte de una etapa, de un momento,
y que la sinceridad
de los sentimientos nunca estuvo bien dirigida.
Cuando pudo
entender las cosas que estaban pasando, le creyó,
creyó en sus
palabras , en sus excusas, en sus perdones y arrepentimientos,
creyó que las
promesas de al final de todo, estuvieron llenas de mentiras;
que solo buscaban
una marioneta a la cual controlar con los sentimientos.
Pero fue su decisión
enamorarse y entregarse, de nadie más, solo de él,
y aunque quiera
aprender a odiar, no llegará a poder sentir siquiera enojo,
porque volvió a
sentirse vivo, volvió a sentir el amor que hace tiempo no sentía;
pero al alejarse
por sentirse utilizado, ahora siente tristeza y nostalgia, por estar roto.
