No solo me rompió
el corazón, sino, el lugar donde él estaba,
ahora solo ha
quedado un vacío, un espacio hueco y sin forma,
hoy solo hay un
recuerdo de unos latidos, hoy no hay nada,
y los sentimientos
que ahí se encontraban, ya no estorban.
No solo me rompió
el corazón. Dejó en su lugar a la soledad,
aquella compañera insaciable
de lágrimas y de melancolía,
consejera
maliciosa y en algunos casos, llena de verdad,
maestra de la
desconfianza, la oscuridad y de la antipatía.
No solo me rompió
el corazón, sino, el lugar donde él estaba,
llenó mis
ilusiones con realidad, y derrumbó los sueños que tenía,
me enseñó a no creer
en las muestras de cariño ni en las palabras,
dejó unos recuerdos
que se pierden y de consuelo, el alma que aún es mía.
