Te extrañé cuando te conocí y no podía verte,
te extrañé desde el momento en que te fuiste
por otros lares,
te extrañé cuando la distancia no me dejaba
tenerte,
te extrañé entre las discusiones y separaciones
que hicieron alejarse.
Te extrañé cuando te pensé mía y te esperaba de
madrugada,
te extrañé cuando no sabía nada de ti aunque sabias
de mí,
te extrañé cuando al despedirnos solo tenía a
mi almohada,
te extrañé cuando tu ausencia me volvía una
persona infeliz.
Te extrañé cuando estábamos cerca y a la vez
lejos,
te extrañé cuando una melodía no podía compartirla
contigo,
te extrañé cuando en las fotos solo estaba mi
reflejo,
te extrañé cuando no era lo mismo estar y
hablar con amigos.
Te extrañé en esos momentos en que necesitaba sonreír,
te extrañé cuando el licor no servía más que
para recordarte,
te extrañé cuando un cigarrillo no había con
quien compartir,
te extrañé cuando en las noches me dormía sin abrazarte.
Te extrañé tantas veces desde la primera vez
que te vi,
que se ha vuelto parte de mi cuerpo, espíritu,
alma y mente;
este sentimiento que vive conmigo, seguirá
mucho tiempo aquí,
porque el amor no termina con el adiós y el no
estar presente.
