Señor, si he de vivir,
que sea a tu manera y no a la mía,
pero si puedo pedir,
que tenga lo medido en mi día a
día.
Señor, si he de llorar,
que sea hasta que lo creas
conveniente,
pero si me permites rogar,
que sea por mi familia y personas
que lo merecen.
Señor, si he de ser feliz,
que sea teniendo como base tu
palabra,
y si me equivoco, quiero que sigas
ahí,
para abrazarme y siga aquí, tu
morada.
Señor, si he de soñar,
déjame que sea dormido y también
despierto,
lo primero para poder descansar
y lo segundo para lograr lo que
quiero.
Señor, si he de morir,
que sean en tus términos y no en
los míos,
pero si me permites pedir,
que sea de viejo teniendo mi
gentío.
Señor hay tanto que quiero,
pero tú sabes el tiempo y lo que
necesito,
por eso ya no me desespero,
y sigo existiendo hasta que lo
tengas provisto.