Te quedaste en el pasado,
creaste un mundo paralelo,
solo existen tus hablados,
y todo lo que llevas dentro.
Separaste un lugar con los años,
para seguir creyendo las mentiras,
que con el tiempo fuiste creando,
con la finalidad de cubrir tu vida.
Justificaste todas tus idas y venidas,
te sentiste con el poder de atacarme,
tenias el apoyo equivocado de tu rebeldía,
y ahora todo ya es demasiado tarde.
Fuiste capaz de ver a través de mis ojos,
te mostré completamente el ser que llevo,
tan normal, imperfecto, con despojos;
y no me ayudaste, solo me quebraste entero.
Si en algún instante me culpaste de tu dolor,
con los años me hiciste pagarlo y con creces,
a diferencia tuya, yo no quise dañar tu corazón,
pero con los años cada uno recibirá lo que merece.
No busco minimizar de ambos las acciones,
aquí no existen víctimas ni mucho menos victimarios,
solo dos personas que quizá no debieron unir corazones,
por ser de equipos completamente contrarios.
Fueron las decisiones y no el tiempo lo que dio la razón,
y fueron las reacciones las que ayudaron a deducir,
que no estuvimos hechos para tener lo que palpitó,
porque terminé sacando la peor versión de ti.
Hay que sumar y multiplicar, nunca dividir o restar,
tener la convicción de que se lucha, que tan fácil no se vence,
ver que se sientan afortunados por tenernos en su mirar,
y sobre todo, saber que el amor no se mendiga, sino, se merece.
creaste un mundo paralelo,
solo existen tus hablados,
y todo lo que llevas dentro.
Separaste un lugar con los años,
para seguir creyendo las mentiras,
que con el tiempo fuiste creando,
con la finalidad de cubrir tu vida.
Justificaste todas tus idas y venidas,
te sentiste con el poder de atacarme,
tenias el apoyo equivocado de tu rebeldía,
y ahora todo ya es demasiado tarde.
Fuiste capaz de ver a través de mis ojos,
te mostré completamente el ser que llevo,
tan normal, imperfecto, con despojos;
y no me ayudaste, solo me quebraste entero.
Si en algún instante me culpaste de tu dolor,
con los años me hiciste pagarlo y con creces,
a diferencia tuya, yo no quise dañar tu corazón,
pero con los años cada uno recibirá lo que merece.
No busco minimizar de ambos las acciones,
aquí no existen víctimas ni mucho menos victimarios,
solo dos personas que quizá no debieron unir corazones,
por ser de equipos completamente contrarios.
Fueron las decisiones y no el tiempo lo que dio la razón,
y fueron las reacciones las que ayudaron a deducir,
que no estuvimos hechos para tener lo que palpitó,
porque terminé sacando la peor versión de ti.
Hay que sumar y multiplicar, nunca dividir o restar,
tener la convicción de que se lucha, que tan fácil no se vence,
ver que se sientan afortunados por tenernos en su mirar,
y sobre todo, saber que el amor no se mendiga, sino, se merece.

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